Antecedentes

En 1938 la Universidad de Sonora empieza a generar documentación como consecuencia de las acciones necesarias para el cumplimiento de los objetivos por los que es instituida: la creación, preservación y difusión de la cultura científica, tecnología y humanística en beneficio de la sociedad; el acervo documental institucional significa una parte muy importante para el cumplimiento de estos objetivos.

No obstante lo anterior, en la Institución solo se habían realizado aisladas y escasas medidas para preservar la información como la microfilmación de algunos documentos y la acumulación de archivos en diversas áreas administrativas.

En el año de 1997 en el Departamento de Historia y Antropología de la Universidad de Sonora, el Dr. Humberto Monteón, profesor visitante, realizó el proyecto "Rescate de Archivos Muertos y su conversión en Archivos Históricos" dentro de la materia Fuentes Históricas impartida a alumnos de la Licenciatura en Historia, quienes realizaron prácticas escolares en diferentes municipios del Estado de Sonora. De esa experiencia y ante la necesidad de conservar y preservar la memoria histórica de la Universidad, surgió un equipo de trabajo que dio origen al proyecto "Hacia la Creación del Archivo Histórico Universitario" a cargo del propio Dr. Monteón González; el Antropólogo José Trinidad Chávez Ortíz y el Historiador Arturo Valencia Ramos; proyecto que desde sus inicios, recibió el apoyo entusiasta de las autoridades de la Universidad, el Maestro Jorge Luis Ibarra Mendívil se convirtió en su principal promotor y crítico, lo cual posibilitó el avance del proyecto y su realización.